Antes de comenzar, me gustaría hacer mención de un proverbio africano: El día que la mujer baje los brazos, se cae el cielo. ¿Qué tan cierto es esto? Lo suficiente. Si lo vemos desde el punto fisiológico, las mujeres tienen siete veces más conexiones neuronales entre ambos hemisferios.

El liderazgo femenino será fundamental en los próximos años, y esto es debido a que en ellas convive, de por sí, la inteligencia emocional aplicada, la sociabilidad, los sistemas de seguridad, la generación de justicia y equidad.

La mujer durante muchos años, en algunos países, han vivido bajo la sombra del hombre. Y definitivamente fue un error conceptual. Ellas, no están bajo la sombra de NADIE. Pueden ser completamente independientes. Son generadoras y creadoras de vida. Una mujer puede, dar su vida incluso, por otro ser humano. Y esto, lo demuestra desde el parto.

En la parte laboral, hay estudios que demuestran que, entre más mujeres existan en los consejos directivos o en las empresas, la productividad se eleva entre el 18 y 22%. Y tiene una razón de ser, la mujer tiene una visión más periférica que el hombre; es una visión globalizada, y a examinar todos los niveles de circunstancias antes de tomar una decisión. A pesar de su grado de emocionalidad, que no debemos de confundir con la inteligencia emocional, ellas tienen una gran separación de lo que es el “rol” y lo que es el “yo”. En el rol, tienen la propiedad absoluta de generar un equilibrio emocional dentro de las empresas. Por su parte, en el yo, son las que aportan al futuro de cualquier país, desde lo más básico del tejido social: los valores.

El “yo” de la mujer, en familia debería considerarse como un eje central del desarrollo futuro de las generaciones. ¿Por qué las mujeres en algunos casos han renunciado a esto? Si pensaste en comodidad, olvídalo, es falso. Desde mi punto de vista, lo han hecho por tener un alto nivel de conciencia social y esto no genera mayor inconveniente. Lo cual fue mal interpretado por algunos hombres, dando paso al mal dicho “machismo”, el cual, su verdadero significado es valorar y dignificar a la mujer.

Mujeres que trabajan, estudian y crían, son un trinomio, completamente perfecto que se da cada día más. Si habláramos del nivel de coeficiente intelectual, existen estudios que demuestran que el coeficiente intelectual de la mujer se desarrolla con más rapidez que el de los hombres, esto es debido a su capacidad de la zona prefrontal del córtex y a la amplitud de la zona límbica.

Estoy completamente consciente que el día que la mujer valore lo que ella puede hacer y se anime a intervenir en las distintas áreas que la vida, tanto laboral, familiar como social, le adjudique la presencia, todo esto va a repercutir en un nuevo mundo.

Pero uno con conciencia, con emocionalidad, un mundo de seres humanos, y no solamente de trabajadores.

Dr. Juan Carlos M. Chuecas

Representante de la Cámara de Empresarios Latinos Región México. Representante del Congreso Hispanoamericano de Negocios.

Master Coach.

CEO de la empresa consultora Chuecas & Asociados.

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