Maternidad por partida doble o triple

Por Lizzette Diaz

Convertirse en mamá es quizás una de las alegrías más grandes que una mujer puede experimentar, incluso si no te has preparado para ello o si el bebé llegó por sorpresa. No obstante, el proceso de la crianza suele enfrentarnos a grandes desafíos tanto en la parte personal como profesional. No existe un manual para criar niños, estoy segura que todos hacemos nuestro mejor esfuerzo por hacer lo mejor que podamos con uno o varios niños.

Pero si durante los primeros años de vida los hijos suelen cambiar nuestras rutinas para siempre, nos regalan poco sueño y descanso cuando tienes uno a uno, te puedes imaginar cómo será la vida para quienes tienen mellizos e incluso trillizos.

En este especial del Día de la Madre de la revista digital de Solo Mujeres, decidimos entrevistar a madres que han tenido la complicada tarea de traer al mundo más de un bebé a la vez, lo que se ha convertido en un reto complicado pero al mismo tiempo de grandes satisfacciones.

Andrea Gómez, maternidad contra reloj

andrea gomez 2

 A punto de cumplir 31 años de edad y luego de seis cirugías debido a una endometriosis severa, el ginecólogo de la presentadora de televisión colombiana, empresaria e influencer, Andrea Gómez le dio un ultimatum “con este problema de endometriosis que tienes debes decider antes de los 35 años si quieres ser mamá o no. Así que, o consigues un marido para que puedas embarazarte o piensa en la posibilidad de hacerlo a través de un  donante”. Andrea tuvo que respirar profundo mientras escuchaba la sentencia de su doctor, quien se había convertido en un gran amigo después de tantos años de tratarla como paciente. “Hasta ese momento honestamente yo no tenía la más mínima intención de ser mamá. Nunca me gustaron los niños, no era algo que yo tuviera incluido en mi ideal de vida, ni en mis planes. Como hija mayor de cuatro hermanos, lo que mis padres siempre me dijeron fue educate, trabaja y esfuerzate por ser una mujer independiente así que crecí con eso. Sin embargo, en ese momento, tuve un extraño sentimiento y me dije, si en cuatro años no he conseguido una pareja para casarme voy a intentar tener un hijo a través de un donante”. Unos meses más tarde Andrea conoció al padre de sus hijos, un libanés a quien le contó su historia y estuvo totalmente de acuerdo en que ella se hiciera el tratamiento para tener sus hijos. Al casarse, iniciaron rápidamente el proceso “algo muy difícil, sobre todo porque hace 15 años había poca información al respecto y el tema se manejaba con mucho sigilo. La primera vez los embriones no pegaron y tuve que esperar seis meses, mientras mi cuerpo se desintoxicaba para intentarlo otra vez. En ese lapso fui con mi esposo al Líbano, viajamos por Tierra Santa y nos encomendamos a la Virgen. Fueron muchas las personas que se unieron en oración y finalmente con el segundo intento quedé embarazada. Al principio fueron tres embriones, pero el tercero no se alcanzó a desarrollar y me quedé con Hadi y Dana Suheil, hoy unos sanos adolescents de 15 años de edad”.

 

Debido a la complejidad del proceso y por supuesto de su embarazo Andrea, quien por ese entonces era reportera y la presentadora de Univision, trabajó hasta el sexto mes de su embarazo “fue muy difícil todo, no podia estar en un carro por más de 20 minutos, no podia salir a la calle y finalmente tuve que incapacitarme. Duré 1 mes completamente acostada o en un sillón y los bebés llegaron a las 34 semanas, para iniciar entonces una de las maratones más grandes de mi vida, ser mamá de mellizos, fue un momento difícil, mi esposo viajaba muchísimo y mi mamá no estaba conmigo, así que tuve que buscar ayuda de una nany, de mi suegra en ese entonces y de mi papá que ya estaba aquí. Te confieso que esos primeros cuatro años fueron agotadores, además porque yo trabajaba en Univision, salía a las 11 de la noche y a esa hora me entregaban a mis hijos que por supuesto dormían muy poco, lloraban mucho, entonces yo practicamente no descansaba, fue agotador, pero hoy en día, cuando los veo tan inteligentes, independientes y tan Buenos muchachos pienso que todo valió la pena. Posterior a mi divorcio hace 5 años, me ha tocado ser mamá y papá al mismo tiempo y aunque tengo una fuerte disciplina con ellos -soy una mama old fashion-, lo cierto es que tienen lo mejor de los dos mundos, me he esforzado por inculcarles Buenos principios y valores. Mi hija tiene un carácter bastante fuerte, mientras el niño es más expresivo y muestra más su sensibilidad. Ambos se acompañan y están juntos todo el tiempo, luego de un período entre los 11 y los 14 años donde peleaban todo el tiempo. Este período de Covid-19 en casa, todos juntos, ha sido muy desafiante, pero hemos encontrado la manera de acoplarnos e incluso ahora me ayudan con el trabajo”.

Azucena Reyes, mamá de 5, incluyendo unos mellizos

Azucena 3

Cuando la tercera hija de Azucena cumplió los diez años, esta regiomontana se dio cuenta que estaba nuevamente embarazada. Al comienzo pensó sería un embarazo como los tres anteriores, pero cuando cumplió las 10 semanas empezó a sentirse mal “no podia respirar, mme agitaba mucho, entonces el doctor me ordenó un ultrasonido donde confirm sus sospechas, estaba embarazada de mellizos. Quedé en shock cuando me lo dijo. Pero de repente vi los dos cuerpos abrazaditos, moviendo sus manos y pies y sentí una profunda emoción. Mi primer embarazo también había sido de mellizos y los perdí, entonces me había quedado con las ganas de vivir esa experiencia que ahora he disfrutado al máximo con la llegada de Athzy y Areth García Reyes, ahora con cinco años”.

Para Azucena, quien siempre ha trabajado en el área de fiestas y celebraciones, mantenerse acostada durante todo su embarazo ha sido el momento más desafiante de su vida “fue un embarazo de alto riesgo, tenía la presión baja y el azúcar también. Estuve siete meses acostada, no podia levantarme para nada, así que mi esposo y mis otros tres hijos tuvieron que aprender hacer todo solitos. De vez en cuando, me levantaba para llevar a mi hija, la más chica de entonces que tenía 10 años a la escuela. No fue para nada un embarazo divertido, pero todo cambió con la llegada de los pequeños un 15 de diciembre, fue un gran regalo de Navidad para la familia”.

Azucena 2Tres semanas antes de lo programado, Azucena fue sometida a una cesárea. “Los bebés se quedaron algunos días más en el hospital porque nacieron bajos de peso y no sabían comer. Perdieron una libra más y tuve que combinar el pecho y la formula”.

A diferencia de sus hijos mayores, estos pequeñines han resultado ser totalmente diferentes “son super traviesos, hacen equipo para todo, duermen juntos y todo lo quieren igual. Es complicado poder distribuir mi tiempo entre ellos, ambos quieren mi atención absoluta y poder balancear mi amor entre ellos no es fácil.”

La experiencia de la crianza de los mellizos ha sido un poco compleja “tuve que aprender a cargarlos al tiempo, darles de comer, bañarlos, dormirlos, en fin. Durante los primeros 6 meses prácticamente no dormía, luego se fueron acoplando a un horario y finalmente cuando fueron creciendo, mis hijos mayores se involucraron más y actualmente me ayudan mucho con ellos”.

Azucena twins

Azucena afirma que los niños no son idénticos pero que ellos sueñan con serlo “se miden para ver quién está más grande, me preguntan porqué uno pesa más que el otro, y cosas así. Ellos adorarían ser exactamente iguales, hasta el punto que si al niño le compro un carrito, tengo que comprarle otro a la niña o si es una muñeca también, todo lo quieren igual, la ropa, los gustos, etc. estamos en este proceso de crianza y crecimiento, viviendo un día a la vez con alegría y mucha emoción”, puntualiza.

Sailé Montilla, después de 8 años mamá por partida doble

saile 2En la familia de la entrenadora venezolana Sailé Montilla los “morochos” como dicen en su país, son un tema muy común. Tanto de parte del esposo como el de su mamá, los mellizos son muy populares así que cuando el doctor le confirmó su embarazo, pero además le dijo que estaba embarazada de dos, su sorpresa no fue tan grande “yo siempre he sido super puntual con la menstruación. Me había dejado de cuidar hacía algún tiempo porque no quedaba embarazada pero al darme cuenta de primer retraso supe de inmediato que estaba embarazada. Mi hija mayor, Génesis ya tenía 8 años y quería un hermanito así que la buena noticia para ella era que iba a tener dos, un niño Santiago y la niña, Sara, ahora con 8 meses de nacidos”.

Sailé siempre ha sido una persona super sana, tanto así que siguió entrenando, dando clases de baile latino para sus clientes, hacienda ejercicio y comiendo super sano hasta el último trimestre que fue bastante estresante “estábamos comprando casa, comencé a sangrar, y a la semana 26 el doctor me tuvo en reposo absoluto hasta la semana 31, en esos momentos Santiago estaba listo para salir, pero Sara no, de todas formas el médico tomó la decisión de operar y gracias a Dios y a una fuerte cadena de oración mis hijos nacieron prematuros pero bien. Los bebés estuvieron prácticamente un mes hospitalizados, en ese lapso yo dividía mi tiempo entre mi trabajo -regresé muy rápido, a las 2 semanas- y visitarlos en el hospital donde podia cargarlos, darles de comer, ser mamá canguro”.

saile 1

Hasta hace poco los bebés estuvieron tomando leche maternal alternada con fórmula “ya no sigo lactando, pero ya ellos comenzaron a comer otras cosas, la verdad son niños muy juiciosos, son muy disciplinados, pero te confieso que sin mi mamá no sé que hubiera hecho, ella ha sido mi ayuda incondicional y mi hija mayor que se ha tomado a pecho el papel de hermana grande, a veces le tengo que recordar que es la hermana, no la mamá. Los primeros meses fueron extremadamente fuertes, me quedaba dormida del cansancio, por ser prematuros todo con ellos era diferente, pero afortunadamente ya todo ha vuelto a su cause. Yo trabajo entre 5 y 6 horas al día dando mis clases, trabajando con mis clientes, mientras ellos duermen o hacen su rutina. Yo he programado a mis hijos desde que estaba embarazada para que sean exitosos, fuertes y logren lo que se propongan. Creo mucho en la programación neurolinguística y lo aplico a cabalidad con ellos. Yo misma, puedo decirte, que soy un ejemplo de ello, rompí las cadenas de mi familia: mi abuela fue mamá soltera con una sola hija; mi madre fue mamá soltera con una hija y yo dije, no voy a seguir la historia, estoy felizmente casada y ahora tengo 3 hijos”.

 

Los trillizos de Jennifer Cruz

Si tener dos hijos al tiempo resulta todo un reto, no me quiero imaginar cómo sería tener trillizos. “Traumático” responde de inmediato Jennifer Cruz, quien es mamá de Sebastian, Isabella y Sofia “cuando el doctor me dijo que iba a tener trillizos la noticia no me hizo feliz. Mi cuñada, la hermana de Matt, mi esposo, tiene trillizos -ahora con 23 años- y sabia que la tarea no iba a ser nada fácil”.

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Jennifer trabajaba como maestra en una escuela, pero a los 7 meses de embarazo tuvo que irse a casa para estar en reposo absoluto. No obstante, los bebés llegaron a full término, 35 semanas, que es lo normal con embarazos múltiples y nacieron por cesárea sin ningún tipo de complicaciones, aunque como era de esperarse nacieron bajos de peso, por lo que estuvieron en cuidados intensivos entre 7 y 9 días.

“En la familia nos habían dicho que era necesario contratar a alguien que nos ayudara con los bebés por las noches, pero mi esposo se rehusó en principio pensando que entre los dos lo podíamos hacer, dos semanas más tarde estabamos agotados y efectivamente tuvimos que contratar a alguien que nos ayudara tres veces por semana en las noches. Durante el día venía mi suegra, mi mamá y mi hermana, hicimos una especie de horario, pero era agotador. Yo no disfruté ni mi embarazo, ni el primer año de vida de mis hijos, fue tremendamente desafiante, pero poco a poco, fuimos conociendo el carácter de cada uno de ellos y empezamos a manejar la situación y a disfrutar el proceso”.

Jennifer 2

Hoy con siete años de edad, los niños ya han mostrado realmente su carácter “Sebastián, es el típico niño, se distrae muy fácilmente, pero es increíblemente adorado; Sofía es la líder del grupo, siempre quiere ser la primera y la que impone las reglas e Isabella es la más tranquila e introvertida, pero siempre están juntos en todo y se acompañan mutuamente”.

Celebrarles los cumpleaños se ha convertido en otro gran desafío “hasta los 3 años partimos un cake para los tres, pero ahora es diferente. Cada uno tiene su propio cake, de acuerdo a lo que cada quien queiere. Ellos cumplen en mayo y por primera vez este año teníamos preparado una fiesta para cada uno, pero con la llegada del COVID-19 a nuestras vidas no lo pudimos hacer”.

Jennifer 3

Cuando cumplieron los 3 años Jennifer regresó a la escuela a enseñar en un medio tiempo mientras ellos empezaban la escuela. “En Kinder estuvieron juntos en la misma clase y ahora van dos a una clase y el otro a otra diferente y pienso que los vamos a ir rotando para que cada año. Ahora que tienen aficiones más claras, nos repartimos entre sus hobbys: Sebastián le gusta el béisbol, a Sofía el baile y a Isabella le encanta montar caballo, pero sigue siendo difícil distribuir nuestro tiempo entre los 3, creo que es lo más difícil de este proceso, pero definitivamente no tendré más hijos, tres ha sido suficiente”.

La verdad siempre sale a la luz

Por Lizzette Diaz

No hay nada más infalible que la verdad. Recuerdo que hace varios años cuando conocí el Curso de Milagros un amigo intentaba explicarme de mil maneras una de sus famosas frases “la verdad no admite defensa”. Me ha tomado mucho tiempo entender esto. Sin embargo, hoy creo que finalmente esto le hizo click a mi cerebro.

A medida que los años pasan la vida te va presentando diferentes situaciones, muchas de las cuales se vuelven turbias, logrando en algún momento desestabilizarse. Normalmente lo primero que pensamos cuando nos enfrentamos a los chismes, o a dimes y diretes, es reaccionar instintivamente de la misma manera, en un afán, quizás, de querer gritar nuestra verdad y que ésta sea escuchada, trayendo como consecuencia una interminable discusión, que solo genera un desgaste emocional que no vale la pena. Tratar de refutar lo que otros dicen de ti o querer callar las voces que se levantan en tu contra de la misma manera se convierte simplemente en un ¡Craso error!

Cuando respondes con el calor de la cabeza solo vas a lograr enredar más las cosas, cayendo en la trampa que te han tendido, pues lo que quieren realmente es que pierdas la cordura y tu juicio, para darle mayor sustento a las historias fantásticas que se han creado, volviéndolas creíbles ante los ojos de los demás y especialmente para los embelesados oídos que escuchan toda clase de disparates, los cuales dan por hecho y peor aún, repitiéndolos como los loros, sin detenerse a pensar de manera sensata en lo que les hace feliz escuchar, solo para sentirse socialmente aceptados, involucrándose en ese mórbido deseo de destrucción.

No obstante, hay algo en el mundo, fantástico y maravilloso, que se llama TIEMPO, ese es sin duda tu mejor aliado. Deja de desgastarte en discusiones vacías, cargadas de veneno, odio, y envidia, para dejar que la vida corra. No hay mejor venganza para aquellos que quieren verte destruido que continúes tu camino con la cabeza en alto, haciendo lo que tienes que hacer, pasando por alto tanto invento y enfocándote en lo que te corresponde, al final la verdad siempre sale a la luz, las cosas caen por su propio peso, y las aguas vuelven a su cauce no importa qué tan desbordado haya estado el río. Liberarte de la presión que puede ocasionar una situación como ésta, es y será tu mejor recompensa. Las “víboras” se juntan para jactarse de su veneno, que bueno porque de esa manera se mantienen juntas y se destruyen unas a otras. No hay tiempo de detenerse en eso, ni te enfrasques en discusiones inoficiosas, no valen la pena. Tu energía debe estar concentrada en crecer y en seguir tu camino.

Estas sin dudas son grandes lecciones que la vida nos presenta para aprender a manejar toda clase de situaciones, que nos ponen en el filo de la navaja para probar de qué estamos hechos y entender que no podemos ser “monedita de oro” para caerle bien a todo el mundo, la vida es como es.

Lo bueno cuando esto pasa es que algo debes estar haciendo bien, desde que le llamas la atención a tanta gente, que no sabe cómo has logrado lo que tienes, que no tienen ni idea cómo es posible que se te abran las puertas y que tu trabajo logre reconocerse o tu familia esté bien consolidada. Así que cuando estés en medio de la batalla solo piensa que la tormenta pronto pasará y aunque la noche se torne obscura, el amanecer será preciosos y tu no tendrás que mover ni un dedo para que eso suceda, pues la verdad no admite defensa, sale siempre a la luz, desenmascarando a los mentirosos y dándole la razón al que la tiene. ¿Fuiste tu el que te equivocaste? ¿Tu fuiste el agredido y reaccionaste de esta manera para sacar la rabia de tu corazón? Que bueno que ahora lo sabes, siempre habrá un momento para rectificar y si no puedes pedir perdón por el daño que has hecho, entonces prométete no volver a repetir la historia con nadie más. No somos infalibles, nos equivocamos, pero también somos lo suficientemente maduros como para entender que no hemos hecho las cosas bien y que la vida siempre nos va a dar una nueva oportunidad para rectificarnos, de todas maneras, la verdad es la verdad y contra ella no hay mentira que quede oculta.

Los retos del 2019

Lizzette Diaz

Tan rápido como se fue el 2018 inicia su carrera este nuevo calendario que, estoy segura, estará lleno de nuevos retos tanto personales como profesionales para cada uno de nosotros. Ahora que apenas comenzamos el año y que tenemos tan presentes las metas que queremos lograr para el 2019, se hace más urgente que nunca, encontrar a alguien que nos ayude a ir controlándolas de una manera efectiva, de lo contrario en un par de meses, toda la euforia y los planes con los que arrancamos el nuevo año comenzarán a esfumarse sino le damos el seguimiento adecuado.

Empezar el año con propósitos es quizás uno de los momentos más enriquecedores de cada nuevo calendario, el problema es que no sabemos cómo mantener vivo el espíritu optimista y fiestero con el que nos recargamos a fin de año y que por lo general dura unas dos o tres semanas del nuevo.

Escribir lo que queremos alcanzar, con metas cortas y medibles, pero sobre todo, encontrar un mentor que nos pueda estar monitoreando lo que nos hemos propuesto, podría convertirse en la clave para no desfallecer en nuestro intento de crecimiento personal y empresarial en este 2019.

En nuestra primera edición del año tenemos algunos consejos para que logres esas metas tan esperadas, te mantengas enfocado y puedas cristalizar los sueños que has venido posponiendo a lo largo de todos estos años. El, 2019 seguramente marcará una diferencia en tu vida y en la de tu familia, solo es cuestión de creer en ello y trabajar fuertemente en lograrlo. Bienvenido a un nuevo año lleno de retos y desafíos a nombre del equipo de Solo Mujeres Magazine.

5 claves para el éxito, pongámoslos en práctica hoy!

Lizzette Diaz

Con la celebración del Día de Martín Luther King, nos damos cuenta que la temporada festiva quedó atrás y que debemos sacudirnos la pereza que nos deja tanto trajín durante las fiestas de fin de año para empezar a trabajar fuertemente en lo que queremos lograr este 2019. Aunque el frío quiera atrofiarnos las neuronas y nos invita a estar en casita, acurrucados y disfrutando de un buen té caliente, chocolate o café, lo cierto es que si queremos alcanzar los sueños que escribimos durante las 12 campanadas del 31 de diciembre, hay que tomar acción HOY!.

Durante el primer networking de los miembros de Solo Mujeres que organizamos el pasado 18 de enero en Lone Star College Park University, tuvimos la bendición de escuchar a la líder colombo-venezolana, Sonia Clayton, una mujer con una historia increíble. Llegó a Estados Unidos hace 30 años con $50 en el bolsillo y sin hablar inglés, hoy en día tiene una compañía multimillonaria con operaciones en 4 continentes. ¿Cómo lo hizo? Lo primero que nos advirtió fue “no es arte de magia, en mi caso, fueron 7 los factores que me ayudaron a lograr lo que hoy en días es VIP Virtual Logistic”, y aunque los siete son increíbles, escogí cinco para compartir con ustedes en mi primer blog del año.

Disciplina: no hay nada más fundamental para alcanzar lo que nos hemos propuesto, en todos los planos de nuestra vida, que la disciplina. Sin ella es imposible avanzar. Existen muchos factores que nos pueden distraer en nuestro día a día pero si nos disciplinamos estoy segura que podemos alcanzar lo que nos propongamos. Recuerda que las medallas conquistadas por los grandes atletas durante las olimpíadas se consiguen a base de disciplina, de un trabajo constante y haciéndonos responsables de nuestros resultados.

Enfoque: saltar de un oficio a otro, de un negocio a otro, de un trabajo a otro, resulta ser lo más fácil, enfocarse es lo realmente difícil. Sino tenemos clara la meta, pues obviamente viviremos desenfocados el resto de la vida, pues nos sabremos hacia a donde apuntar y enfilar nuestras energías. Quizás llegó el momento de sentarse y trabajar seriamente en el objetivo que queremos lograr. No te dejes persuadir por los espejismos pasajeros, hay mucha gente especialista en “matar” tus sueños, pero si sabes lo que realmente quieres lograr y realizas un plan de trabajo medible, con metas alcanzables a corto y largo plazo, te aseguro que tus objetivos van a convertirse en algo cada vez más realizable.

Paciencia: en un mundo donde la inmediatez está a la vuelta de la esquina haciéndonos creer que todo se hace de un día para otro, que las cosas son desechables, que los seres humanos “somos desechables”, así como los matrimonios y las amistades, pedir paciencia en un negocio se ha convertido en una titánica tarea que muy pocos logran alcanzar. Para llegar a los resultados esperados debemos armarnos de valor y por supuesto paciencia. Nada bueno se logra de la noche a la mañana. En el proceso podrás encontrarte con muchos obstáculos, equivocarte muchas veces, fallar, tropezar, etc., pero si le sumas a la paciencia, disciplina y enfoque, entonces podrás aquietar tu alma y dejar que las ideas fluyan tranquilamente en busca de tus objetivos.

Fe: para los que creemos en Dios, la definición espiritual de la palabra fé es la certeza de lo que se espera, con la convicción de lo que no se ve. Es posible que ahora tu negocio no te esté dando grandes resultados económicos, que estés pasando por algunas dificultades, que la gente no crea en lo que estás haciendo, pero si tienes fe y crees firmemente en lo que haces, los resultados comenzarán a llegar, te lo aseguro. Recuerda que es un momento de siembra, como el bambú chino, tarda 7 años en germinar, pues durante todo este tiempo está echando raíces para que cuando su largo tallo salga a la luz, no lo pueda derribar nada. Mira cómo están creciendo tus raíces y piensa en el hermoso tallo que germinará basado en tu pasión.

Acción: aunque todos los factores anteriores son importantes, lo cierto es que nada podrás lograr si no le pones acción. Así que llegó el momento de dejar las excusas a un lado para iniciar un plan de trabajo contundente. Planea cosas diarias, semanales, mensuales, bimensuales y anuales. Evalúa, escribe, llama, visita, asiste. Nada podrás lograr si no te mueves de tu zona de confort y empiezas a escribir tu nueva historia hoy mismo. Feliz 2019!

5 claves para el éxito, pongámoslos en práctica hoy!

Por Lizzette Diaz

Con la celebración del Día de Martín Luther King, nos damos cuenta que la temporada festiva quedó atrás y que debemos sacudirnos la pereza que nos deja tanto trajín durante las fiestas de fin de año para empezar a trabajar fuertemente en lo que queremos lograr este 2019. Aunque el frío quiera atrofiarnos las neuronas y nos invita a estar en casita, acurrucados y disfrutando de un buen té caliente, chocolate o café, lo cierto es que si queremos alcanzar los sueños que escribimos durante las 12 campanadas del 31 de diciembre, hay que tomar acción HOY!.

Durante el primer networking de los miembros de Solo Mujeres que organizamos el pasado 18 de enero en Lone Star College Park University, tuvimos la bendición de escuchar a la líder colombo-venezolana, Sonia Clayton, una mujer con una historia increíble. Llegó a Estados Unidos hace 30 años con $50 en el bolsillo y sin hablar inglés, hoy en día tiene una compañía multimillonaria con operaciones en 4 continentes. ¿Cómo lo hizo? Lo primero que nos advirtió fue “no es arte de magia, en mi caso, fueron 7 los factores que me ayudaron a lograr lo que hoy en días es VIP Virtual Logistic”, y aunque los siete son increíbles, escogí cinco para compartir con ustedes en mi primer blog del año.

Disciplina: no hay nada más fundamental para alcanzar lo que nos hemos propuesto, en todos los planos de nuestra vida, que la disciplina. Sin ella es imposible avanzar. Existen muchos factores que nos pueden distraer en nuestro día a día pero si nos disciplinamos estoy segura que podemos alcanzar lo que nos propongamos. Recuerda que las medallas conquistadas por los grandes atletas durante las olimpíadas se consiguen a base de disciplina, de un trabajo constante y haciéndonos responsables de nuestros resultados.

Enfoque: saltar de un oficio a otro, de un negocio a otro, de un trabajo a otro, resulta ser lo más fácil, enfocarse es lo realmente difícil. Sino tenemos clara la meta, pues obviamente viviremos desenfocados el resto de la vida, pues nos sabremos hacia a donde apuntar y enfilar nuestras energías. Quizás llegó el momento de sentarse y trabajar seriamente en el objetivo que queremos lograr. No te dejes persuadir por los espejismos pasajeros, hay mucha gente especialista en “matar” tus sueños, pero si sabes lo que realmente quieres lograr y realizas un plan de trabajo medible, con metas alcanzables a corto y largo plazo, te aseguro que tus objetivos van a convertirse en algo cada vez más realizable.

Paciencia: en un mundo donde la inmediatez está a la vuelta de la esquina haciéndonos creer que todo se hace de un día para otro, que las cosas son desechables, que los seres humanos “somos desechables”, así como los matrimonios y las amistades, pedir paciencia en un negocio se ha convertido en una titánica tarea que muy pocos logran alcanzar. Para llegar a los resultados esperados debemos armarnos de valor y por supuesto paciencia. Nada bueno se logra de la noche a la mañana. En el proceso podrás encontrarte con muchos obstáculos, equivocarte muchas veces, fallar, tropezar, etc., pero si le sumas a la paciencia, disciplina y enfoque, entonces podrás aquietar tu alma y dejar que las ideas fluyan tranquilamente en busca de tus objetivos.

Fe: para los que creemos en Dios, la definición espiritual de la palabra fé es la certeza de lo que se espera, con la convicción de lo que no se ve. Es posible que ahora tu negocio no te esté dando grandes resultados económicos, que estés pasando por algunas dificultades, que la gente no crea en lo que estás haciendo, pero si tienes fe y crees firmemente en lo que haces, los resultados comenzarán a llegar, te lo aseguro. Recuerda que es un momento de siembra, como el bambú chino, tarda 7 años en germinar, pues durante todo este tiempo está echando raíces para que cuando su largo tallo salga a la luz, no lo pueda derribar nada. Mira cómo están creciendo tus raíces y piensa en el hermoso tallo que germinará basado en tu pasión.

Acción: aunque todos los factores anteriores son importantes, lo cierto es que nada podrás lograr si no le pones acción. Así que llegó el momento de dejar las excusas a un lado para iniciar un plan de trabajo contundente. Planea cosas diarias, semanales, mensuales, bimensuales y anuales. Evalúa, escribe, llama, visita, asiste. Nada podrás lograr si no te mueves de tu zona de confort y empiezas a escribir tu nueva historia hoy mismo. Feliz 2019!

Un regalo muy especial

Lizzette Diaz

La vida me sorprende todos los días y cada vez aprendo una nueva lección, lo que significa que estoy viva, porque he llegado a la clara conclusión que la vida -sin importar los años que tengas- es una experiencia diaria de aprendizaje. Ahora que la temporada festiva está en pleno apogeo, he tenido la bendición de ser invitados a varios eventos de Navidad. En Colombia en muy tradicional la celebración de las Novenas, como en México son las Posadas, pero no sabía que tan parecidas eran las novenas ecuatorianas a las nuestras, hasta el domingo que mi querida Mandy Merritt me invitó a la de su casa -ya lo había hecho en años anteriores pero no había podido asistir- y aunque es muy similar a la colombiana tienen algo muy lindo que la hacen diferente, pues resulta que el primer día de la novena se escoge a una Madrina -o padrino- del Niño Jesús quien es la persona encargada de ponerlo en el pesebre alrededor del cual se realizan los rezos las nueve noches previas a su gran nacimiento.

En esta oportunidad tuve el honor de ser escogida como la madrina del Niño Jesús en casa de Mandy. La cosa pudiera parecer algo simple o superficial, hasta que te das cuenta el profundo significado cristiano que tiene para los ecuatorianos esta designación: no todo el mundo es elegible para dicha tarea, la persona que te escoge debe sentir un profundo cariño por ti y de verdad estar en su corazón pues para ellos, la madrina o el padrino, será la persona por la que orarán durante toda la temporada y la que estará en primera línea de sus peticiones. Al llevar al Niño Jesús hasta su pesebre, sentía como todas las miradas me seguían repletas de gozo y fe, fue una linda sensación de paz y conexión espiritual con Dios y con las personas que estaban a mi alrededor, realmente fue una linda experiencia que va más allá de lo racional. Para quienes tenemos la firme convicción que el Amor de Dios se manifiesta en cada pequeño detalle que la vida nos regala, haber sido escogida como la madrina de nuestro pequeño Jesús me llenó de una profunda emoción, pero además de un gran compromiso conmigo misma para intentar ser cada día un mejor ser humano.

Hoy quiero compartir con ustedes este bello regalo de Navidad que he recibido, sin duda único y especial, por su gran significado espiritual. Espero que las enseñanzas que Jesús nos recuerda durante esta temporada de Adviento continúen vivas en nuestros corazones por el resto del año: que la caridad, la fe y la esperanza no se vistan de verde solo durante esta época, sino que seamos capaces de entender que El vive en nuestros corazones cada día y que debemos estar dispuestos a recibirlo a cada instante. Que el orgullo, la soberbia, la falta de amor al prójimo, la falta de perdón, la hipocresía, el desdén, la ira y todos esos sentimientos que albergamos en nuestros corazones terminen cediendo ante el amor, la bondad, la fe, la esperanza, la humildad y la fortaleza que harían de este mundo un Planeta emocionalmente sano. Siempre he dicho que todos tenemos un poco de Dios y un poco de Diablo, así que mi mayor deseo para esta Navidad es que el diablito que tenemos dentro se pierda cada vez más en nosotros, hasta controlarlo totalmente. Es una tarea difícil, porque lo más sencillo es ceder ante tantas presiones, preocupaciones y decepciones, pero lo que realmente nos invita esta maravillosa época es a reflexionar hasta qué punto hemos permitido que estos sentimientos dañen nuestras vidas y la de las personas que amamos y que a menudo herimos tanto. Gracias Mandy por este regalo maravilloso que me has dado a mi familia y a mí. Gracias por ponerme en tus oraciones y por haberme dado la oportunidad de compartir tan linda tradición. Qué Dios bendiga abundantemente sus hogares y los llene de la luz y el amor que nos irradia desde su humilde pesebre donde nos enseña los verdaderos valores de la vida para alcanzar la eternidad.

Las vueltas que da la vida

Lizzette Diaz

No cabe duda de que uno debe aprender a actuar con cuidado y mucho tacto, porque a medida que pasan los años la vida comienza a pasar las facturas y algunas se vuelven imposibles de pagar.

De los errores aprendemos y gracias a ellos logramos la madurez, pero como digo en mi libro Felizmente Cuarentona, si todo lo que sabemos ahora lo tuviéramos claro a los 20 o a los 30, cuántos dolores de cabeza nos ahorraríamos, pero ni modo, la vida es como es.

Este fin de semana que tuvimos la oportunidad de traer al humorista Joselo a Houston, pude comprobar una vez más que nada en la vida es estático, que todo se mueve, que todo evoluciona, que mientras respiremos tenemos que estar listos para los cambios que se puedan presentar, positivos o negativos, nunca sabremos, porque resulta que toda acción genera una consecuencia y es allí donde nos tendríamos que detenernos para pensar.

En el caso de Joselo me dio mucho gusto ver cómo la vida lo ha recompensado con creces. A este humorista barranquillero lo conozco desde hace más de 20 años, cuando comenzaba a tocar puertas para que le dieran una oportunidad. En esos momentos yo era la directora y presentadora de La Rockola, un popular programa de televisión que se transmitía los sábados en la tarde por Telecaribe (canal regional). Un amigo en común me lo presentó y ahi hizo algunas intervenciones, mientras alternaba con algunos programas de radio locales, donde poco a poco fue ganando popularidad. Su chispa, su originalidad y sus apuntes certeros, pero más que eso su gran calidad humana y su humildad, hicieron que con el paso de los años Joselo se convirtiera en lo que hoy es: uno de los humoristas más populares del país, con miles de seguidores en sus redes sociales, pero lo que más me llamó la atención es que sigue siendo profundamente humilde y humano, que lindo saber que la gente aun cuando pasa el tiempo y el éxito lo arrope, conservan sus principios y siguen siendo inmensamente agradecidos.

Joselo me hizo recordar que la vida da muchas vueltas, que hoy puedes estar abajo y mañana arriba y que cuando te trepas en la cúspide del éxito no puedes olvidar de dónde vienes, ni de lo que eres, por que nuevamente te podrías llevar una sorpresa y de un momento a otro volver a estar abajo. Cada vez que reflexiono sobre el asunto me doy cuenta de cuan vulnerables somos los seres humanos. No podemos andar por ahí creyéndonos que somos “la última Coca Cola del desierto”, al contrario, si tenemos la oportunidad, desde una posición privilegiada, de ayudar a los demás y echarle una mano a la gente, entonces estaríamos siendo coherentes con el propósito de vida que se nos ha encomendado.

Muchas veces pienso en cómo ha sido mi vida y me descubro a mi misma dando vueltas sin parar en este baile. Con mis aciertos y errores, ahora soy más consciente que nunca, que es muy importante actuar pausado. Nunca dejaremos de equivocarnos, pero deberíamos ser más cautelosos en emitir juicios prematuros, en señalar, en juzgar y en tomar decisiones, una tarea nada fácil, porque en medio de esta debilidad humana, intentar ser mejores seres humanos se convierte en un reto diario.

Ahora que estamos en plena Navidad, cuando el año está a punto de finalizar e iniciamos una especie de recuento de lo que nos ha dado el 2018 y cómo prepararnos para recibir el 2019, reflexionar en lo que estamos haciendo en estos momento o en lo que hemos hecho, podría ser una linda tarea durante este mes de adviento. Nunca olvidemos que la vida da muchas vueltas, que todo lo que hacemos genera una consecuencia, que cada acto soberbio ocasiona un daño en el otro, que actuar precipitadamente nos puede generar muchos dolores de cabeza y que el orgullo y la falta de humildad son los peores enemigos del ego. Recordemos que nuestro baile puede estar lleno de tropezones y que la gloria o el infierno se viven en la tierra. Buen dia!

Todo bajo control

Lizzette Diaz

“No te apures Lizzette, todo está bien, Dios tiene todo bajo control”. Con una serenidad increíble y totalmente convencida de lo que me decía Myrna intentaba calmar mi ansiedad el pasado fin de semana durante el evento que realizamos por primera vez en Katy en conjunto con la Asociación de Caballistas de Paso Fino de los Estados Unidos. La responsabilidad era enorme, eso siempre lo supe, pero faltando pocos minutos para comenzar este reto de dos días, una extraña sensación comenzó a invadirme. Estoy acostumbrada hacer eventos, pero esta sensación era diferente, supuse que era porque en esta oportunidad no estábamos solos, sino que había que responder a alguien más y, además, nos habíamos hecho el compromiso de recoger juguetes para los niños de Colombia y Venezuela y me preocupaba que no pudiéramos cumplir. Sin embargo, por un momento me deje llevar por el estrés y me olvide quien realmente tenía el control.

Cuando Myrna me lo recordó fue como si algo mágico comenzara a ocurrir. Cerré los ojos por un momento, ella se puso a orar con otras dos chicas del equipo que nos ayudó durante los dos días e increíblemente todo comenzó a fluir. Los juguetes comenzaron a llegar, con la gente que no se quería perder este evento familiar, al final recogimos casi 400 regalos, el 40% de la meta que nos habíamos propuesto y muchos otros que no alcanzaron a llegar los vamos a recoger, pero la lección en medio de este suceso era otra: recordar quien tiene el control de nuestras vidas.

A menudo nosotros nos olvidamos quien tiene el control sobre nuestras vidas. Tenemos dos opciones: pensar que estamos solos y que la carga se haga más pesada o realmente entender que cuando tenemos fe, no estamos solos, que Dios tiene el control y que a Él hay que entregarle nuestro peso. No es fácil, nadie lo ha dicho, pero realmente se hace más llevadero cuando logramos poner todo en sus manos y soltar. La vida es muy corta, eso lo vemos todos los días, cuando muere un amigo, cuando pasa un accidente, cuando vemos crecer a nuestros hijos, cuando nos damos cuenta que el cabello se nos pone blanco, cuando miramos hacia atrás y nos damos cuenta que el tiempo ha pasado tan rápido que cada día que vivimos es un regalo. Hoy quiero darle gracias a Myrna por centrarme otra vez, por recordarme que Dios tiene bajo control, que nosotros somos solamente el instrumento que usa para hacer su voluntad y permitirnos ayudar a otros a través de nosotros. Gracias Myrna, por tu fe, por lo que me recordaste en esos pocos minutos.

Las últimas semanas han sido una completa locura para todo nuestro equipo, salimos de un evento gigante para entrar a otro, que implicaba un nuevo reto, porque ser su primera versión y en ese devenir de actividades que nos absorben el tiempo completo, por momentos nos olvidamos que todo cuanto hagamos, si lo ponemos en manos del creador, y nos dejamos guiar por El, resultará de la mejor manera para nosotros, ya sea porque fue un éxito o porque las cosas no se dieron como esperábamos, lo cierto es que cada lección aprendida, siempre será un regalo divino para ayudarnos a crecer como seres humanos, para no repetir los errores.

Recordar el que todo lo tiene bajo control fue mi mejor regalo del fin de semana. Todo lo demás, el evento, la gente, los regalos, la comida, los voluntarios, las ventas, los espectáculos, los ganadores, fueron un resultado maravilloso de la gestión que Dios hizo con nosotros. Hoy quiero darte este regalo a ti también. Recuerda quien tiene todo bajo control. En estos momentos, cuando todo parezca gris, cuando todo parezca obscuro y creamos que no hay salida, soltemos nuestras cargas y recarguemos en quien si puede ayudarnos. ¡No te digo que te acuestes en la cama esperando que venga un milagro para resolverte todos tus problemas, No! Hay que actuar para resolver, pero sin miedo, con la fe puesta en que no estás solo y que tienes la ayuda extra del de arriba que nunca nos desampara. Recuerda: Dios es un ser de amor, no importa cuántas veces te hayas equivocado o le hayas fallado a los demás, mientras tu corazón esté dispuesto a escuchar, perdonar y comenzar otra vez, nunca te desamparara. Animo y feliz inicio del mes más feliz del año. Bendito diciembre!

Un agradecimiento enorme a pesar de…

 

Lizzette Diaz

A punto de celebrar el Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos, el inicio de la temporada festiva parece poner a todo el mundo de un momento a otro super feliz y optimista, dejándose contagiar por el espíritu navideño que trae consigo las luces, la música y en general el ambiente que comienza a envolvernos de manera mágica, para darle la bienvenida a la mejor temporada del año.

Particularmente a mí, esta temporada me hace inmensamente feliz, a pesar de… ¿de qué? Bueno de los momentos tristes, de las angustias, de los problemas, de las decepciones o de cualquier otro sentimiento que por algún momento te hayan hecho perder la fe o la esperanza durante el 2018, lo bueno es que eso no tiene porqué quedarse en tu mente y mucho menos en tu corazón. La cercanía del de día de Acción de Gracias nos debería cambiar la perspectiva de lo que hemos vivido durante el año, si es que eres de los que crees que éste no ha sido tu mejor año o si estás pasando por un mal momento.

Hace mucho tiempo le hice una entrevista a una colega en Barranquilla. En ese entonces yo tendría unos 25 años, casi al finalizar nuestro diálogo hubo algo que María Patricia me dijo y nunca se me ha borrado de la mente. Recuerdo que le pregunté ¿eres feliz? -ella estaba atravesando por el mejor momento de su carrera profesional, estaba casada y acababa de tener a su primer hijo? Así que supuse que la respuesta sería un gran “Si” y con ello cerraría mi reportaje, sin embargo, lo que me dijo me dejó pensando “soy de las que creo que la vida te regala momentos de felicidad y cuando llegan no debes desaprovecharlos. Soy una mujer plena y la vida me está regalando un momento fantástico, así que en estos momentos soy muy feliz”.

“Momentos de felicidad”, pensé. Ahora, con el paso de los años, me doy cuenta cuan poco valoramos esos momentos felices, por eso mi reflexión en esta semana en la que todo el mundo se concentra en comprar la comida para el jueves, buscar las mejores ofertas el viernes y encontrar la manera de pasar un rato divertido el fin de semana, en familia o con amigos, aprovechando el largo puente, los invito a que reflexionemos sobre los momentos felices que hemos atesorado en el 2018. No importa cuál sea tu situación en estos momentos, que tan triste o solo te sientas, que tan enfermos estés o si has perdido a alguien que amas, lo cierto es que aunque la vida nos esté mostrando sus matices más tristes, si hacemos el esfuerzo nos daremos cuenta que hay una lista interminable de momentos felices por lo que agradecer, los cuales nos permitirán vivir este día tan especial de una manera más consciente impregnado de un auténtico sentimiento de gratitud.

Si alguien se nos adelantó en el camino a la eternidad, agradece el tiempo que estuvo contigo y recuerda con alegría todo lo bello que viviste a su lado.

Si has perdido tu trabajo, quizás es el momento de agradecer que te hayan “empujado la vaca” para que de una vez por todas inicies el negocio que siempre has querido, busques mejores oportunidades laborales o simplemente te replantees tu futuro profesional para el 2019, evaluando tus errores y analizando tus aciertos.

Si tu pareja te ha dejado solo o estás enfrentado un divorcio, agradécele a la vida que te está dando la oportunidad de reencontrarte contigo mismo, mirar hacia adentro, sanar las heridas y restablecer tu paz mental (ese es un excelente regalo para ti).

Si estás alejado de tus familiares porque viven en otro país y no los puedes visitar, agradece la oportunidad de estar aquí, ayudándolos con lo que puedes y esforzándote por mejorar tu calidad de vida para el bien de todos.

Aunque no creas entre más razones encuentres para agradecer, más júbilo se encenderá en tu corazón, demostrándote que cada minuto que vivimos es un buen pretexto para dar gracias y permitir que el universo entero conspire a tu favor para regalarte todo lo que tiene para ti, pero que de manera inconsciente alejas porque te la pasas quejándote y amargándote por lo que no tienes, en lugar de vivir agradecido por la inmensa mayoría de cosas que ya tienes y que no quieres agradecer.

Que, en esta fecha tan especial, se encienda en tu corazón la llama de la gratitud. Para que aflore te invito a que hagas una lista de 10 cosas por las que agradecer en este 2018, comenzando por cada minuto que la vida te regala para vivir. Feliz día!

 

El doloroso salto de la zona de confort

Lizzette Diaz

Para crecer hay que hacer muchas cosas, empezando por una a la que casi todos le tenemos miedo: el doloroso salto de la zona de confort. Me preguntarás ¿porqué doloroso? Explicarlo puede ser muy fácil, lo difícil es hacerlo, porque te verás en la imperiosa necesidad de dejar a un lado todo lo que implica estar cómodo a donde te encuentras en estos momentos para ir por más, o sea, te tienes que mover y esos movimientos traerán consigo un sinnúmero de consecuencias.

Hace algún tiempo estuve asistiendo a una conferencia donde se abordaba el tema. En esos momentos sabía que me tenía que mover y empecé a sentir miedo porque estaba plenamente consciente de lo que me estaba impidiendo crecer, tenía demasiadas cargas encima con las que ya no estaba a gusto, pero romper con ellas y dejarlas a un lado resultaba difícil. A medida que el tiempo pasaba la sensación de brincar era imperativa y me fui preparando lentamente para dar el salto y comenzar a asumir las consecuencias que estaba segura, mi decisión traería.

No ha sido nada fácil. Crecer ha significado para mi tener que desprenderme de muchas cosas, incluyendo viejas amistades, maneras de hacer las cosas, horarios de trabajo, creación de nuevas oportunidades, terminación de proyectos infructuosos, larguísimas jornadas laborales, muchas equivocaciones y también aciertos, inmiscuirme en nuevos mercados, asumir nuevos retos, aprender a decir no, a eliminar los miedos de mi cabeza, a sacrificar tiempo en familia y con amigos, en fin, dar el salto es algo que todavía está generando muchas consecuencias, la mayoría de ellas muy positivas, aunque no dejan de haber algunas circunstancias dolorosas y nefastas, de quienes en su momento, no entendieron mis decisiones y las razones para tomarlas. Pero ni modo, ese es el precio que hay que pagar, para el que está dispuesto a alcanzar sus metas.

Al mirar con calma hacia atrás, voltear el espejo retrovisor y ver mi vida hace tres o cuatro años, me encuentro con una Lizzette totalmente diferente. Guauuu, ni yo misma me la creo. No cabe duda de que tenía que hacerlo o de lo contrario hubiera sido traicionarme a mí misma, a mis deseos y sueños, a mis metas y anhelos y al clamor que salía dentro de mi corazón y mente que me lo reclamaban. No había opción y desde entonces moverme ha sido un reto que asumo diariamente con amor. Quienes me conocen saben que nunca estoy quieta, es un hábito para mí. Explorar es la única manera de conocer los nuevos caminos y descubrir nuevos senderos para hacer negocios, crecer profesionalmente y darle un aire a la familia y amigos, pues ellos también se benefician abundantemente de los atajos que encuentro en esta carrera llamada vida. Hoy en día, pese a los momentos dolorosos que he vivido en este proceso, estoy más que satisfecha por haberme atrevido a dar el paso, donde el amor e incondicional apoyo que me han brindado mi esposo, mis hijas, mi familia y los buenos amigos que siguen allí, aunque muchas veces los descuido, ha sido fundamental.

Seguramente a ti ya te ha pasado, has tenido que enfrentar los cambios y establecer rutinas diferentes y si no lo has hecho te ánimo a que lo intentes. En el camino irás encontrando las claves que te llevarán a donde tienes que ir. Libérate del miedo, dale rienda suelta a tu pasión y desabróchate el cinturón que te impide mover. No pasará nada. Lo peor que pueda suceder es que no funcione, pero por lo menos lo intentaste o descubriste una nueva manera de no hacer las cosas. Si no te equivocas no creces. Si no te equivocas no avanzas, sino te equivocas te vuelves inerte. Los años pasan a toda prisa y la única manera de actuar es ahora. Respira profundo y ármate de valor que mientras escuches tu corazón y sigas tu pasión nada puede ir mal. Aférrate de la gente buena que te apoya y despréndete del que te diga que no, escúchate tu y disfruta el viaje, al final vas a estar super agradecido por cada momento que te tocó vivir, siempre para crecer, ser mejor ser humano y aprender a valorarte.

 

 

Aprendiendo a leer la letra menuda

Lizzette Diaz

Me acaba de pasar y todavía no supero la rabia conmigo misma. Por no leer, por no sacar tiempo, por estar siempre ocupada, por dejar a un lado las cosas importantes por las urgentes es que nos pasa: los hispanos nunca leemos la letra menuda de nada. ¿No les ha pasado que mandan una invitación a una reunión a su grupo de amigos donde dice el día, la hora y el lugar y de repente uno o más les responden y dónde es, a qué hora es, cuándo es? Imagínense si así es con algo tan sencillo, como seremos con lo más complejo.

En el mes de junio se me venció mi contrato con la compañía de luz que hemos tenido en los últimos cinco años. Efectivamente me llamaron para renovar, pero yo estaba pensando en otras opciones y les dije que por el momento no me interesaba, que yo les avisaba. Con tantas cosas en la cabeza los días fueron pasando, entramos en pleno verano y por consiguiente el recibo de luz comenzó a llegar alto, y la verdad se lo adjudicamos a la temporada que regularmente dispara el consumo de energía. Tras tres meses pagando casi $300 de luz, justamente el sábado por la mañana llamo a la compañía para saber porqué estábamos pagando tanto, teniendo en cuenta que en el último mes prácticamente no habíamos estado en casa, solo estábamos mi hija y yo, y es cuando me entero de que al no renovar el contrato había caído en lo que ellos llaman una tarifa variable, esto es que de pagar 11 centavos por kw, pasé a pagar 20. ¡Dios mío! Qué locura es ésta les dije, pero ellos sí que la tienen clara. De inmediato el adiestrado representante me dice: “tengo en mis notas que a usted le ofrecieron una renovación con nosotros el pasado 5 de junio y la rechazó, entonces entró en un programa de tarifa variable. Es cierto, le dije, pero lo que nunca me explicó la persona que me llamó eran las consecuencias de no renovar de inmediato con ustedes -yo estaba convencida que mi argumento era absolutamente válido, pero no es así- con toda la tranquilidad del mundo el empleado evadió mi respuesta y me dio la estocada final, en su contrato lo dice”. Nunca lo ví, no lo leí, no sabía que estaba allí y no entendía que era una tarifa variable. ¡Qué dolor! Pagar tanto dinero por no leer, por no preguntar, por no mirar.

Lo terrible de todo esto es que yo siempre le digo a la gente hay que leer, no podemos dejar de ver la letra menuda y miren lo que me pasó.

Ahora que tengo que pagar el triple de lo que debería, me acordé de una conversación que tuve con una gran amiga casada con un americano, a quien le pidió que le armara un mueble. El hombre duró dos horas leyendo el manual y buscando todas las herramientas que le sugerían antes de comenzar hacerlo, terminando sin mayores traumatismos, pero nosotros actuamos al revés. Vemos la caja, sacamos todas las piezas, miramos el dibujo y comenzamos a armar. Luego nos sobran piezas, no nos ajusta, queda chueco y toca desarmar para entonces ver el manual y comenzar a leer.

Así somos, nos tomamos las cosas a la ligera y jamás nos tomamos el tiempo para leer la letra menuda, esa que normalmente juega en nuestra contra hasta en las relaciones personales. Esta lección sobre la importancia de leer lo que está escrito y que además firmamos, debería enseñarnos que estamos en un país donde nada queda al azar o se ajusta a suposiciones. Todo está hecho, la ley está escrita y las reglas siempre están claras, aunque no las leamos. En conclusión, la letra menuda es importante, y aunque nos tome tiempo leerla, hacerlo nos ahorraría dinero y futuros dolores de cabeza. Como dicen en mi tierra: cuentas claras, amistades largas.

¿Si pudieras comerte tus palabras, qué estarías comiendo?

Lizzette Diaz

El fin de semana mi hermana me envió un WhatsApp con un podcast de un motivador mexicano llamado Daniel Habif, un hombre de mucha fe, quien estaba hablando sobre los temores. Nunca lo había escuchado y la verdad resultó muy interesante lo que decía, aunque en realidad no había nada nuevo. Sin embargo, hubo algo que si me quedó dando vueltas en la cabeza y fue la pregunta con la que bauticé mi columna de hoy “¿Si pudieras comerte tus palabras, ¿qué estarías comiendo?”

Una interesante reflexión para nosotros, los que acostumbrarnos a auto sabotearnos, pensando que no somos capaces de hacer esto o aquello, creyendo que somos estúpidos, poco tácticos y asertivos, a quien nunca le sale nada bien y por más que intentemos hacer las cosas siempre nos queda faltando un centavo para completar el peso.

Me quedé pensando en cuanto veneno nos comeríamos todos los días, si pudiéramos tragarnos nuestras palabras. ¿Solo imagínese por un instante un plato de comida servido con todo lo que nos decimos a nosotros mismos, cómo sería? ¡Hasta con imaginarlo se me ponen los pelos de punta! Es que realmente la gran mayoría de las veces no nos damos cuenta de toda la información con la que reforzamos a diario nuestra realidad. Queremos cambiar, progresar, ser mejores personas, alcanzar el éxito, tener dinero, pero estamos tan anclados en las viejas creencias sobre nosotros mismos que por más que hagamos muchas cosas, éstas no cambian, pues nuestros pensamientos siguen nuestros peores enemigos, bloqueando cualquier posibilidad de cambio.

Cuando este hombre dice en su audio que dejemos de usar palabras que nos auto destruyen, frases de inferioridad que nos la repetimos inconscientemente y de manera constante las cuales se basan en las comparaciones que hacemos de nuestras vidas a través de la televisión o lo que seguimos en las redes sociales y nos empezamos a decir: “estoy gorda”, “No sirvo”, “soy un fracasado’, “soy feo”, “soy bajita o chaparrita”, “tengo mala suerte”, “a mi nada me sale bien”, “yo vengo de un hogar pobre”, “para qué quiero tanto dinero”, “no me interesa tener tanta plata, para qué? Eso me complica la vida”, “no me gusta mi pelo”, “odio mi cuerpo”, etc., entonces imagínate la manera cómo nos envenenamos diariamente. Por supuesto, eso es lo que vemos de nosotros y mientras eso sea lo que veamos eso es lo que vamos a construir. ¿Por qué en lugar de estar pensando en todo lo que no nos gusta de nosotros mismos, no aprovechamos el tiempo para nutrir nuestra mente y espíritu diciendo todo lo que nos fascina de nosotros mismos? Al principio la tarea puede resultar un poco difícil, pues lo primero que tenemos que hacer es romper con el esquema de que si sacamos a flote todas nuestras cualidades dejaremos de ser humildes para volvernos prepotentes y autosuficientes, ¡pero no! La realidad es que solo cuando somos conscientes de los grandes dotes y talentos que Dios nos dio, entonces vamos a poder aprovecharlos al máximo para poder vivir conforme a su propósito y lograr todas las metas que nos hemos propuesto que nos llenan el alma de felicidad, porque nos alineamos en función de la razón por la que fuimos creados de una manera única y especial.

Tú vales lo que tú ves de ti. Es irónico que a medida que vamos creciendo, nos vamos perdiendo en nosotros mismos. Conozco decenas de personas que no tienen la más mínima idea de cuáles son sus cualidades y en muchas ocasiones cuando alguien les dice todo lo que ven en ellas, no se lo creen. Es bueno ponerse a pensar en ello. Si tu no te encuentras las suficientes cualidades pregúntale a la gente más cercana a ti, que te puedan hablar con total sinceridad, acerca de lo que ellos ven único en ti y a partir de allí comienza a creértelo, aférrate a ello y empieza a transformar tus pensamientos venenosos, en pensamientos nutritivos.

¡Tengo esta idea, pero tengo miedo!

Por Lizzette Diaz

Durante la primera maratón empresarial para mujeres organizada por el Houston Community College, tuve el honor de ser una de las conferencistas invitadas. Durante el evento, al que asistieron cerca de 150 empresarias latinas, tuve la oportunidad de conocer a mujeres increíbles, algunas con negocios que ya están establecidos y que avanzan con gran éxito, otras que acaban de comenzar y una minoría que todavía está presa de temor, impidiendoles dar el primer paso.

Una vez finalizó mi conferencia se me acercaron varias para hacerme la misma pregunta ¿Y no te dio miedo comenzar? ¡Claro que sí! Les dije y me sigue dando por muchos factores: enfrentarme a nuevos retos, a nuevas tecnologías, a la competencia, a los cambios, a la falta de oportunidades, al inglés, al sistema y también a la falta de capital para seguir avanzando, pero la diferencia, es que no me he paralizado por ello. La vida está llena de retos y todo conlleva un riesgo. No existe la primera persona que yo haya conocido que sea exitoso y que haya logrado sus metas, que no haya sentido miedo, eso es absolutamente normal, pero han logrado dominar los temores y encontrar las soluciones necesarias para enfrentar cada etapa del negocio.

El temor es algo inherente al hombre. Todo aquello que no conocemos y que implica un nuevo aprendizaje nos llena de temor, pero el tema es no dejarnos paralizar por él. Dar el primer paso, se convierte en la clave para avanzar.

Iniciar un negocio no es fácil, requiere de muchas cosas, no solo de las habilidades y conocimientos sobre el emprendimiento en el que te estás involucrando, sino de un montón de tareas que generalmente desconocemos y en las que vamos a necesitar ayuda para poder realizarlas.

En el caso mío y de mi esposo, por ejemplo, ambos hemos sido periodistas por más de 25 años, conocemos el oficio, sabemos escribir, hablar en radio, hacer televisión, etc. Sin embargo, cuando iniciamos nuestra compañía hace doce años descubrimos rápidamente que para poder tener un negocio rentable íbamos a necesitar desarrollar un montón de herramientas que no teníamos o por lo menos que no sabíamos que teníamos, pues en la realización de un medio de comunicación están implícitos un montón de procesos que fuimos descubriendo con el paso de los días. Escribir y hacer las entrevistas, tomar las fotos e ir a los eventos, era lo más fácil, de hecho, es lo que solíamos hacer, pero luego tuvimos que comenzar a vender, diseñar, imprimir, distribuir, crear eventos, llevar la contabilidad, administrar, etc., habilidades con las que no contábamos y que nos salieron al paso, así que nos tocó comenzar a buscar ayuda, para que los expertos en esas áreas nos indicarán lo que debíamos hacer. Durante estos doce años hemos aprendido un montón, entre otras cosas, que no podemos hacerlo todo nosotros solos y que debemos rodearnos de gente más inteligente que nosotros si queremos crecer. Hemos tenido que hacer enormes sacrificios tanto personales como profesionales; no podemos darnos las vacaciones anuales con las que todos soñamos; las niñas han tenido que sacrificarse por nuestro trabajo en muchos aspectos y nosotros hemos tenido jornadas laborales de 20 horas sin descansar. ¿Por qué lo hacemos? Porque amamos lo que hacemos. Por eso es muy importante que antes de comenzar cualquier negocio que se te ocurra, pienses primero en lo que amas, en lo que te apasiona, en lo que te gusta y en lo que sabes.

No te dejes llevar por el éxito de tu vecino, busca tus fortalezas y enfócate en tus habilidades, esa es el primer gran paso para vencer tu miedo y poder tener la suficiente fuerza emocional para enfrentar los retos que trae consigo cualquier negocio. Lo que sabes es tu columna vertebral y para lo que no sabes busca ayuda.

Para vencer el miedo, solo necesitas dar el primer paso y creer en ti misma. Haz una lista de las razones por las que te gustaría ser independiente y en el otro extremo escribe lo que te atemoriza, una vez finalices el ejercicio haz una comparación entre los pros y los contras, para luego tomar una decisión que aclare la mente y te mueva el corazón.

La autenticidad: ¿una palabra en vías de extinción?

Lizzette Diaz

De acuerdo al diccionario español, “la condición de auténtico se conoce como autenticidad. Auténtico, por su parte, es un adjetivo que califica a aquello que está documentado o certificado como verdadero o seguro. Ser auténtico significa tener el valor de ser el que cada uno realmente es, en forma íntegra y sincera, sin tener en cuenta modelos externos, modas, tradiciones o creencias y aceptando todas las limitaciones y cualidades que cada uno posee”. Sin duda una hermosa definición de esta condición humana innata, con la que todos nacemos, pero que pareciera vamos perdiendo a medida que crecemos.

En este mundo intercomunicado, en el que ya no existen limitaciones geográficas para saber lo que el otro hace y cómo lo hace, los seres humanos cada vez somos menos auténticos, pues en nuestro afán de ser lo que el otro es o de imitar el éxito del otro, nos olvidamos de la misión con la que fuimos creados nosotros mismos como parte de un diseño original y único por el que cada uno de nosotros llegó a este mundo, como diría el famoso líder John Maxwell.

Todos vinimos a esta tierra a cumplir un propósito y descubrir cuál es debería convertirse en nuestra gran misión de vida. No llegamos aquí para vivir el sueño de alguien más o para vivir la vida del vecino, o del “amigo” a quien nos acercamos solo para ver cómo hace para ser feliz y exitoso. ¡No! Estamos equivocados. La cosa no va por allí. Con tantas redes sociales activas donde el ego ha encontrado su asidero más grande, descubrir gente auténtica se ha convertido en una misión imposible. Cada día nos dejamos llevar por los demás, imitamos lo que el otro hace, seguimos pasiones que no son nuestras, montamos negocios para los que no servimos, intentamos ser “influenciadores” para quienes no nos lo han pedido, vivimos una vida llena de mentiras, tratando de deslumbrar con lo que no tenemos y aparentando lo que no somos, por supuesto, al final todo sale mal. Viviendo así nunca conseguiremos ser felices, ni nosotros, ni las personas que están a nuestro alrededor, pues tarde o temprano el fracaso llegará generándonos una profunda amargura al no poder conseguir lo que el otro hizo, así que es el momento de detenerse un instante para pensar realmente en lo que nos hace felices, aunque esto signifique regresar a la simpleza de la vida.

Es increíble lo que vemos todos los días, cualquier cosa que usted decida emprender, hacer, crear o construir será imitado al instante, por alguien más, quien siempre creerá que es mejor que usted y probablemente lo sea, pero no en lo que trata de competir contigo, sino en lo que tiene su esencia. El hombre es un ser humano creativo por excelencia, pero esa creatividad que deja huella y que sienta un precedente en medio de la sociedad, debe provenir de lo que tenemos dentro, no de lo que queremos adoptar. Es verdad que todo está inventado, sin embargo, existen muchas cosas que se pueden hacer todavía, dejando una huella auténtica en lo que nos propongamos que no es precisamente las ganas de llenarnos los bolsillos de dinero, lo que seguramente ocurrirá cuando descubramos que lo que estamos haciendo va perfectamente alineado para lo que fuimos creados.

Hay muchas tentaciones en las redes. Cuando vemos a pequeñas empresas que se convierten en compañías grandes y sólidas, o vemos cómo una persona a la que conocimos en sus inicios va consolidándose profesionalmente, la tentación toca nuestra puerta y nos dice: ahora te toca a ti, tu la conoces, eres mejor que él o ella, hazlo tu para que veas que eres mejor, desconociendo el arduo camino que han tenido que pasar y los grandes sacrificios que se han tenido que enfrentar solamente siguiendo una pasión, con una motivación muy distinta a la remuneración.

Detenernos a pensar en nuestra autenticidad, como un valor y principio de vida nos debería cuestionar todos los días. No importa si tienes el mismo trabajo que tu compañero, tu negocio está en la misma industria del otro o tus condiciones familiares son muy similares a las del vecino, de lo que emana de tu corazón y de tu mente creativa, es de donde podrás encontrar las verdaderas diferencias que te harán auténtico, exitoso y feliz. ¡Mantente alerta y no te dejes contagiar!

 

OPINION: Yo, tú y… ¿Nosotros?

Lizzette Diaz

Durante la tradicional homilía del padre Antonio este domingo el tema de la primera lectura y del evangelio fue el matrimonio, esa unidad creada por Dios desde el principio de los tiempos y a la que tomamos tan a la ligera hoy en día.

Luego de escuchar atentamente lo que el padre Antonio decía, comencé a pensar seriamente en cuál es la amenaza más grande que enfrentan nuestros matrimonios hoy en día. Algunos pudieran decir que la infidelidad, la falta de comunicación, la incompatibilidad de caracteres, los problemas económicos o simplemente que escogimos a la persona incorrecta y a decir verdad, pudiera ser cualquiera de las anteriores. Sin embargo, para mi la que representa la mayor amenaza en una relación es el egoísmo. Solo basta con escucharnos hablar para darnos cuenta de cuán egoístas estamos siendo con nuestra pareja. El yo, el mío, lo tuyo, se convierten en la barrera más vulnerable de la relación que nos une. Se nos olvida con mucha facilidad que, a partir del matrimonio, pasamos al nosotros y al nuestro. No es “mira cómo crías a tu hijo”, “tú verás como resuelves ese problema”, “eso no es asunto mío”, “aquí está lo que me corresponde aportar a la casa”, y más frasecitas como éstas. ¡No! Para nada, estamos mal, eso es imposible y nosotros no podemos seguir en ese juego absurdo que no nos lleva a ninguna parte. El día que decidimos dar el sí, también nos comprometimos con el otro a llevar juntos una vida, no una parte de nuestra vida, no un poquito de mi tiempo, no un poquito de las responsabilidades, no un poquito de mi afecto, decidimos estar juntos 100% en todo lo que representa unirnos en matrimonio.

He escuchado con tanta frecuencia esta broma -que vergonzosamente también he hecho mía- que lo único que hace es evidenciar más cuán a la ligera estamos tratando nuestros matrimonios. Escucho amigas decir con toda naturalidad “lo mío es mío y lo de él también es mío, pero que no se meta en mis cosas” (yo también estoy allí, qué barbaridad); o qué tal estas otras “en mi casa se practica el Yoga y el Mantra: yo gasto y él man trabaja” o esta que aún es peor “mujer que no gasta, marido que no progresa”. Hasta ahora me reía a carcajadas cuando las escuchaba, pero realmente de bromas no tienen nada, es totalmente ridículo si quiera insinuarlo. Como es posible que las mujeres nos tomemos tan a la ligera los gastos y responsabilidades de la casa. Que bueno que el esposo se esfuerza y trabaja duro para suplir todas las necesidades del hogar, pero en lugar de tirar el dinero por la puerta de en medio, las mujeres deberíamos convertirnos en sus mejores administradoras. No podemos seguir tomando a la ligera el tema de las relaciones de pareja, ni volvernos tan egoístas e insensibles, sin detenernos a valorar lo que el otro hace por nosotros, es en definitiva el egoísmo el que nos amenaza con fuerza para quebrar nuestra relación. Tenemos que comenzar a pensar en nosotros, a decir en voz alta: lo nuestro, a cree y trabajar juntos en construir una mejor relación basada en ese principio de unidad que nos los enseña la misma Biblia desde el Génesis.

Hay que recordar lo que se nos pide “dejarás a padre y madre para unirte, en un solo cuerpo, en una sola carne a tu mujer”. No dice que se sacrifique uno de los dos, o que cada uno trabaje por separado, ¡no! La ley es clara y a nosotros se nos ha “olvidado” obedecerla, quizás en este afán feminista para no sentirnos “controladas” por el otro, pensamos que, aunque vivamos juntos tener todo por separado nos hace realmente independientes y no es así. Esta reflexión me llega como anillo al dedo. Por años ha sido difícil para mí esta situación. Me casé a los 33 años, siendo madre soltera de una hija de seis, y habiendo comenzado a trabajar desde los 17 años. He sido una mujer independiente económicamente por décadas, sin rendirle cuentas a nadie y sin pedir autorización para gastar o no. Sin embargo, estoy consciente que esa no ha sido la mejor avenida. Definitivamente, el matrimonio es de dos, es de nosotros, no es mío o tuyo, es de ambos y por ello se hace necesario bajar la guardia, guardar el orgullo y dedicarnos a construir un hogar, donde le pongamos mayor énfasis al nosotros, ese pronombre personal de la primera persona en plural el cual se nos olvida muchas veces conjugar.