¿Te equivocaste? No pasa nada

Equivocarnos es quizás uno de los mayores temores a los que nos enfrentamos los seres humanos. Hemos crecido con el erróneo concepto que errar es de débiles, un sinónimo de tontos o poco profesionales, lo cual es completamente incorrecto, equivocarnos, es sencillamente la mejor manera de aprender nuestras lecciones para evitar cometer los mismos errores.

Durante los últimos trece años de mi vida he estado en un constante proceso de aprendizaje en el tema empresarial. Mi esposo y yo hemos ejercido el periodismo por muchos años, pero llevamos más de una década trabajando duro para sacar adelante nuestro negocio de una manera independiente, lo cual ha implicado un sin número de retos que hemos tenido que ir superando poco a poco. Esta carrera como empresarios no ha sido fácil y por supuesto ha estado llena de errores y de aciertos.

Durante todos estos años la lección más clara que hemos aprendido es a no tenerle miedo a las equivocaciones que, si bien es cierto generan un gran costo a nivel económico y emocional, también nos han fortalecido como empresa y seres humanos. Hoy en día, estoy sumamente agradecida por todos y cada uno de esos errores que hemos cometido, pero sobre todo porque tenemos la capacidad de reconocerlos e intentar rectificarlos.

Diariamente debemos tomar decenas de decisiones basadas en nuestra experiencia o simplemente en nuestro sentido común, así que los riesgos de seguirnos equivocando continúan latentes en nuestro crecimiento empresarial, pero ahora tenemos más claro el panorama y estamos más que seguros, que sin pedir ayuda es imposible crecer.

Yo se que pagar asesores se convierte en un “lujo” que muchas veces no nos podemos dar, especialmente cuando estamos comenzando un negocio y nuestros recursos escasean, pero si no nos asesoramos adecuadamente, los riesgos a fracasar aumentan. Existen muchos profesionales hispanos dedicados a este tema, les recomiendo apoyarse en ellos -eso sí, investigue primero qué tan bueno es y pida referencias, sin miedo- estoy segura de que cuando nos rodeamos del equipo correcto y de la gente indicada, el riesgo al fracaso y las equivocaciones se minimizan, ahorrándonos dolores de cabeza, tiempo y dinero.

De todas maneras, quiero que sepa, que no hay que tenerle miedo a equivocarse, miedo nos debería dar no admitirlas, ni saberlas enfrentar. ¿Nos equivocamos? Bueno ni modo, ahora tenemos que aprovechar esas enseñanzas que nos deja el error que cometimos para irnos por otro camino y hacer las cosas de otra manera.

Es de valientes aceptar nuestros errores, es de los grandes admitir nuestras equivocaciones y es de líderes enfrentar las consecuencias de sus actos, así que no tiene porqué sentirse un perdedor simplemente porque hizo algo incorrecto, cuando creía que estaba haciendo lo correcto.

La vida está llena de lecciones que aprendemos todos los días, solo que debemos estar alertas para entenderlas y aplicarlas. Es posible que los errores hayan repercutido negativamente en su vida familiar, profesional o empresarial, pero mírelo en retrospectiva, con serenidad y valor, para que descubra las grandes oportunidades que le dio la vida al enfrentarse a una situación tan difícil de la que seguramente habrá salido airoso y fortalecido.

El mayor obstáculo que enfrenta el ser humano para alcanzar el éxito es precisamente el miedo a fracasar, olvídese de los señalamientos, del qué dirán, de las opiniones de los que nunca han intentado nada y enfóquese en quienes tienen una historia de éxito que contar, porque todos ellos superaron sus miedos y fracasos, para lograr lo que tanto anhelaba su corazón. Sea humilde y persistente, la soberbia, no lo conducirá a alcanzar sus metas, porque solo admitiendo sus errores, podrá crecer. ¡Feliz inicio de semana!