Trump cede ante la presión social y ordena detener a las familias de inmigrantes ilegales sin separarlas.

Trump se ha negado durante semanas a poner fin a la política de “tolerancia cero” de su gobierno, que ha causado la separación de más de 2300 niños de sus padres, bajo el argumento de que la alternativa sería abrir a la fuerza las fronteras del país y permitir a los inmigrantes cruzar la frontera de manera ilegal para permanecer en Estados Unidos.

No obstante, el presidente, furioso por los ataques que ha recibido en los últimos días, ha estado reflexionado sobre una salida a la crisis, afirman personas que conocen de cerca su forma de pensar. Los funcionarios de Seguridad Nacional prepararon la orden ejecutiva que fue diseñada para acabar con las separaciones familiares.

Flanqueado por el vicepresidente Mike Pence y Kirstjen Nielsen, la secretaria de Seguridad Nacional, Trump prometió no ceder en el enjuiciamiento a personas que trataban de ingresar ilegalmente a los Estados Unidos.

“Mantendremos una frontera muy poderosa y continúa la tolerancia cero”, dijo Trump. “Tenemos tolerancia cero para las personas que ingresan ilegalmente a nuestro país”.

Y agregó: “La frontera sigue igual de difícil, pero queremos mantener unidas a las familias”.

El decreto mantendría juntas a las familias, aunque no queda claro cómo Trump planea hacer uso de la autoridad legal con el fin de superar las limitaciones legales para el tratamiento adecuado de los niños bajo la custodia del gobierno; eso impidió que el presidente Barack Obama recluyera juntas a las familias durante la ola de inmigración ilegal de hace dos años.

Además, el mandatario podría enfrentar rápidamente otro desafío legal de su autoridad ejecutiva, de la misma forma en que él mismo atacó a Obama por abusar del poder de su cargo con una orden ejecutiva migratoria en 2014.

Las personas que están al rededor del presidente Trump aseguran que ha sido muy difícil que tome estas desiciones, ya que se aferra a pensar que todas sus políticas anti migración son adecuadas para mantener al país más seguro. Sin embargo esta decisión de firmar el decreto hace ceder un poco a un presidente que se niega a reconocer si ha cometido algún error en cualquier forma.

De todas maneras las imágenes difundidas y la presión social y mediática ha provocado una crisis política para el actual presidente de los Estados Unidos que le ha obligado a dar un paso que el no tenía planificado.

Ciudadanos de todas partes se hacen eco de las imágenes y noticias de la separación de los niños y sus padres lo que provoca indignación a nivel mundial.